miércoles, 24 de marzo de 2010

Influenciándonos

¿Han notado lo fácil que es convencernos a nosotros mismos de quedarnos 5 minutos más (que pueden convertirse en media hora) en la cama en las mañanas? ¿O quizás alguna vez terminaron pensando que algo era bonito después que alguien les insistió en ello?

Bueno, esto último sucede a menudo con cada llegada de una nueva moda... Si, los medios saben lo influenciables que somos y siempre nos están diciendo que hacer. Todas las personas lo somos en menor o mayor medida en diferentes aspectos e incluso puede variar según el día, es decir, si terminaste con tu novia, te echaron de la universidad o te quedaste sin empleo seguramente estarás más vulnerable emocionalmente ese día que uno común y corriente y estarás expuesto a todas las propuestas que te hagan (por eso en Estados Unidos recomiendan ir de compras cuando las personas están deprimidas).

En una ocasión, por poner un ejemplo, pedí un jugo de fresa y me trajeron uno de lulo; estaba cargado de azúcar, lo cual me dificultó degustar claramente el sabor; el vaso era blanco, lo que sumado a la cantidad de espuma que tenia el jugo, no dejaba ver el color de éste. El caso es que me tome casi la mitad del jugo creyendo que era de fresa, luego descubrí que era de lulo más por la cantidad de espuma que por el sabor. Para completar, cuando casi lo estaba terminando, mi novia lo probó y me dijo "a mi me sabe a mandarina", se quedó mirándome fijamente y remató con "ahora pruébalo de nuevo y confúndete", lo peor fue que ese último sorbo realmente me supo a mandarina.

Otro caso que por lo menos en Colombia se ve con bastante frecuencia son las personas con volantes recomendándote por quien votar, justo el día de las elecciones y a pocas cuadras del puesto de votación. Aunque esto esta prohibido es muy común y es bastante probable que si no tienes en tu mente un candidato definido seguramente terminarás votando por el candidato del volante cuando vayas a ejercer tu derecho democrático.

Ser influenciables es parte de la naturaleza humana y no hay por que sentirse avergonzado de ello, todos lo somos, un o una gerente general quizás lo decida todo en la empresa, pero seguramente en su casa su pareja le indique que comprar para vestirse.

Gracias por acompañarme de nuevo en esta teoría, dentro de quince días escribiré un artículo llamado "La involución de la especie"

2 comentarios:

maggiee dijo...

jajajajajajja jajajaj
Me encanta ... Si somo altamente influenciables, solo necesitamos un empujon como, ah! vamonos a cartagena este fin de semana..

Unknown dijo...

Bueno, ya me convenciste. ja :D